Saltar al contenido

5 canciones para entrarle a Simona

Nina Pérez nos cuenta de la melancolía bailable de una de las artistas argentinas que nos ha puesto a bailar en estos meses

Bienvenidxs de vuelta a "5 canciones para entrarle a...", un esfuerzo de LA NECEDAD para presentar a algunos de nuestros artistas favoritos a nuevas audiencias; de fans para futuros fans.

En esta ocasión, Nina Pérez regresa para contarnos de la argentina SIMONA, una cantante radicada en Barcelona que algunos quisieran encasillar en la mal llamada "música urbana", pero cuyos matices e intenciones van mucho más allá de lo que esa etiqueta nos haría imaginar.

Simona: una puerta abierta a la melancolía bailable

Por Nina Pérez

Escuchar a Simona es como dejarse caer en un sueño sin despertador. Hay algo en su forma de escribir, en su manera de cantar como si cada palabra flotara, algo que te atrapa. Sus canciones son pequeñas postales de lo que podría ser la vida si nos atrevemos a vivirla con más descaro y menos miedo.

En esta selección de cinco canciones, podés conocerla en su totalidad: la nostalgia envuelta en sintetizadores, la ternura de sus letras y ese picor entre sus beats que hace que hasta la melancolía se pueda bailar. Son temas para trabajar con las luces bajas, para fantasear con una ciudad donde siempre es verano y el amor duele bonito; para imaginarte en una película indie donde todo es azul y anaranjado y la brisa entra por la ventana mientras voy en un carro sin rumbo.

Aquí están, las cinco canciones que te harán enamorarte de Simona y, quizás, también un poquito de la vida:

"Astuta"

Este tema es una declaración de independencia emocional, envuelta en un sonido hipnótico que te hace mover la cabeza sin darte cuenta. Es esa sensación de saber que alguien juega con vos, pero vos ya tenés la jugada maestra, el jaque mate. Es sensual y misteriosa, con un beat hyperpop que se desliza entre la sensualidad y el empoderamiento.

"Bali"

Una brisa cálida en forma de canción. Bali es ese escape mental a un lugar donde todo se siente más liviano, donde la vida es un mar en calma y vos estás flotando. Tiene un groove que te envuelve, te seduce y te invita a imaginarte caminando descalza por una playa dorada, con el sol reflejándose en el agua y la piel salada. Esta fue la primera pieza que escuché de ella y me obsesioné por semanas; me dejó yearning por lo que podría ser mi libertad financiera, solo escuchando la forma en que le valía todo y disfrutaba del presente.

"Sigilosa"

Sigilosa es la noche y la seducción hecha música. Es un susurro entre las sombras, una historia que se cuenta entre miradas y silencios. Tiene ese magnetismo que hace sentir que algo está por pasar, que el aire se carga de electricidad y la tensión flota. Simona la canta como quien deja pistas en un juego que solo ella sabe jugar.

"Fantasmas"

Esta colaboración con Lee Eye es pura alquimia. La letra está envuelta en una melancolía que no pesa, sino que flota entre sintetizadores y una producción envolvente. Es la historia de los recuerdos que se quedan, de los fantasmas de lo que fue y de lo que nunca terminó de ser. Se siente como un atardecer frío, como una despedida que nunca fue oficial pero que igual se quedó pegada en la piel.

"Tu Ex"

Irónica, directa y con un beat que golpea justo donde duele. Es una de esas canciones que sirven de catarsis y que se cantan con una sonrisa torcida porque el drama ya no duele tanto, ahora simplemente entretiene. La mezcla entre Nico Miseria y SIMONA le da una vibra única: es ese desahogo que necesitabas escuchar para terminar de soltar lo que ya no te sirve.

Si llegaste hasta acá, seguro ya sentís que SIMONA es un universo del que no querés salir. Y está bien, podés quedarte un rato más. Poné la playlist otra vez. Volvé a bailar, a soñar, a perderte y encontrarte en sus letras. Que para eso está la música: para recordarnos que la vida siempre puede sentirse un poquito más linda.